El humor fortalece la motivación individual y colectiva.
“No he trabajado ni un día en toda mi vida. Todo fue diversión” – Thomas Edison
El humor es un motivador natural, gracias a tres de sus características más importantes:
En primer lugar, la risa es una de las experiencias más placenteras de la vida. El doctor Allen Reiss y su equipo de investigadores de la Universidad de Stanford han comprobado que el disfrute del humor estimula el sistema de recompensas mesolímbico dopaminérgico y están asociados a la dopamina, una “droga” natural que nos obsequia con placer al obtener un bien preciado o deseado.
Se sabe, por ejemplo, que este sistema se activa cuando una persona obtiene una ganancia inesperada de dinero o cuando observa un rostro atractivo. Por lo tanto, si una empresa logra crear un ambiente de trabajo lleno de risa y de buen humor, sus empleados se sentirán más motivados para levantarse cada mañana, incorporarse a su puesto laboral y contribuir al esfuerzo colectivo.
En segundo lugar, los psicólogos han constatado que un buen sentido del humor es uno de los recursos más poderosos para afrontar y superar los fracasos, el caos y el desastre, situaciones imprevisibles que pueden en cualquier momento derribar la moral de toda una empresa.
Finalmente, el humor tiene un gran poder para unir a las personas y conseguir la cohesión de un grupo.
Un departamento, una oficina o una empresa entera que comparte la risa y desarrolla un código humorístico común será un grupo unido y por lo tanto más eficaz.









